Guía esencial para la limpieza de ductos y salas de basura en edificios

Guía esencial para la limpieza de ductos y salas de basura en edificios

La limpieza de ductos y salas de basura es clave para evitar malos olores, plagas y riesgos sanitarios que afectan la convivencia y la imagen del edificio.
Cuando aparecen olores persistentes en pasillos o ascensores, lixiviados en pisos o más presencia de insectos, es señal de que el plan de aseo es insuficiente.

El procedimiento recomendado considera aislar y ventilar el área, retirar residuos, desincrustar y lavar a presión superficies, desengrasar, sanitizar con productos certificados y secar completamente.
Registrar cada tarea en un checklist asegura trazabilidad y mejora continua.

La frecuencia puede ser semanal o quincenal para salas de basura según el volumen de residuos, y mensual o bimestral para ductos (cada 3–4 semanas en alta carga).
Evitar errores comunes como uso indiscriminado de cloro, mezclas peligrosas o omitir el secado final prolongará los resultados y reducirá reclamos.