Aseo grueso y fino post-obra: checklist para una entrega impecable

Aseo grueso y fino post-obra: checklist para una entrega impecable

El aseo post-obra se divide en dos etapas.
El grueso se ocupa de retirar escombros y polvo pesado, restos de cemento o adhesivos, proteger superficies y dejar el espacio transitable.
El fino se centra en detalles: vidrios, marcos, zócalos, enchufes, pisos y sanitarios, eliminando manchas, siliconas y residuos menores para dejar todo presentable.

Un checklist eficaz por ambientes ordena el trabajo:
en accesos y pasillos, despolvado alto/bajo y luminarias;
en cocinas, desengrase de muebles y artefactos;
en baños, eliminación de sarro y sanitización;
en salas u oficinas, revisión de tableros, marcos y pisos;
y en vidrios y fachadas, retiro de etiquetas y limpieza interior/exterior.

Planificar por zonas y cuadrillas, asegurar agua y energía, coordinar ascensores y verificar compatibilidad de productos con materiales nuevos evita retrabajos.
Proteger pisos durante el grueso es un tip simple que ahorra tiempo y costos en el fino.